viernes, 5 de septiembre de 2008

De nuevo?



Hace miles de lunas que no subo a mi blog. Aunque solo fue creado como parte de uno de los "cursos de relleno" de la universidad, me gustó la idea de escribir cositas y plasmar parte de lo que pienso aqui. No como un concurrido blog que de paso a debates o controversias, sino más bien como un diario no personal. Un refugio en donde escribir las pachotadas que a veces me cruzan por la cabeza. Pero bueno. Todo quedó ahí, en solo una idea más.




Después de más de un año de creado creo que es momento de darle un buen uso a mi blog, y que no se convierta en algo que ocupa espacio en la web (jaja como en la web el espacio es limitado :S ). Bueno me rio de mi.




Siendo que hoy me animé a cambiar en algo, tomemos eso como una señal para que mi blog cobre vida nuevamente.




Y como hoy amanecí con el corazón contento lleno de alegría, tal como suena la cancioncita que emociona a mi mamá, pondré algunos consejillos que ni de un conejillo caen mal.




Hace unos dias, amaneció soleado en la mañana y salí a caminar. Caminé sin sentido y sin dirección, tan solo admirando los carros que pasaban, la gente que iba de un lugar a otro, y aunque no se crea, con la bulla y el movimiento de calle me sentí muy tranquila. Cuando me cansé de eso, camine por entre las calles y pasé de parque en parque hasta que me cansé, pero regresé a mi casa feliz y relajada.




A veces uno se queja de tantas cosas que no puede apreciar todo lo bueno que tiene. Hay tanta belleza en las cosas más simples. No hay nada más hermoso que despertar con alegría, mirando hacia el sol, o reir solo porque te dan ganas. Yo creo que no hay personas infelices, solo hay personas que no quieren ser feliz, que se niegan la felicidad. En la vida hay muchas trabas y piedras, pero quien mejor que nosotros mismos para sacarlas del camino. Uno mismo se crea el problema y uno mismo puede encontrar la solución




Por eso he decido aprovechar todo lo que pueda. Sacarle al jugo a mi juventud, a mi energía, a mi buena vibra, a todo. Voy a salir a caminar ( y si llueve mejor), voy a bailar sola en mi cuarto como lo hacía a los 15 años, voy a saltar en las escaleras con mi sobrinito, hasta escucharé la música rara de mi hermana. Voy a disfrutar todo lo que pueda y recuperar las cosas que poco a poco he dejado olvidadas.




Sonará gracioso o diran, ¡ya pues, sal de tu burbuja!, peor no...


Si me pongo a pensar en como antes algo tan simple como leer en el parque o cantar como loca con la radio me hacía sentirme tan bien, ¿por qué no puedo hacerlo ahora? Si tengo más responsabilidades y preocupaciones que antes, que mejor manera de aligerarme la carga no?




Dicho esto, me iré tarareando una canción a dar mi control de Periodismo de Opinión, y aunque sé que me va a ir hasta las patas porque no he leido el libro, disfrutaré del camino hasta la puerta del salón. Una vez adentro ya empezaré a temblar.